Capítulo 24. Modernismo geométrico japonista


INTRODUCCIÓN AL JAPONISMO
Así como China había inspirado a la decoración occidental del siglo XVIII, a finales del XIX se percibe la influencia de la cultura japonesa en el diseño europeo. Influencia esta vez minoritaria, que suscita la oposición al Art Nouveau organicista por el empleo de líneas compositivas ortogonales y una carga ornamental limitada e incluso anecdótica que favorece el motivo de las retículas siguiendo los diseños del interiorismo doméstido japonés (fig. A).

Pabellón de Te en el Palacio
 Imperial de Katsura, Japón, siglo XVII.
Pero continuamos dentro del espíritu del Modernismo, lo que implica un grado elevadísimo de combinatoria estilística a partir de una base clásica todavía irrenunciable, así como de voluntad todavía decorativista, es decir, que culmina el diseño en la decoración aplicada. 
Esta variante formal del Modernismo fue desarrollada en Escocia por Charles Rennie Mackintsoh, emulada hasta el plagio en Estados Unidos por Frank Lloyd Wright, y secundada con admiración por algunos diseñadores de la Secesión Vienesa como Joseph Hoffmann. 


EL JAPONISMO ANTES DE MACKINTOSH
Antes de Mackintsoh la influencia del diseño japonés puede encontrarse en piezas muy elegidas y casi siempre británicas. Traemos dos imágenes, un interior y un mueble, decorados por Whistler con uno de los animales icónicos del Modernismo (sea organicista o japonista): el pavo real.
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IMÁGENES
1. "Armonía en oro y amarillo", aparador diseñado por E. W. Godwin y pintado por J. A. M. Whistler. Incluye incrustaciones de cristal, latón y pintura. Míralo con atención y descubrirás que no difiere tanto de los aparadores Chippendale; el pequeño frontón partido aún sigue ahí. ¿Dónde está lo japonés? Sobre todo en la pintura dorada, que nos hace pensar en la decoración de algunos kimonos.
1. "Armonía en oro y amarillo".
2. Sala del Pavo Real (Peacock Room) con pavos reales pintados por Whistler en 1877, hoy en la Freer Gallery of Art, Washington. En este caso la fragmentación ortogonal recuerda menos a Japón y más al gótico perpendicular característico de Inglaterra.
3. Jardín japonés de la mansión de Albert Kahn en Boulogne, Francia, 1911.

2. Sala del Pavo Real.




3. Jardín de Albert Kahn.















  


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MACKINTOSH
Aunque buscó la independencia profesional con ahinco, Charles R. Mackintosh (1868-1928) nunca logró superar las dificultades económicas y murió casi en la ruina. Su obra finiquita las aportaciones del Modernismo, pero siempre partiendo de ellas. Hay que tener en cuenta que Mackintosh pertenece a una generación posterior a la de Gaudí y Horta, de modo que su sensibilidad difiere de la de sus precedesores organicistas.
Hoy nos admira la originalidad de su estilo, singular e inconfundible como el de todos los grandes, unas veces visionario del retorno clasicista Art Decó y otros incluso del Movimiento Moderno.
A 
4. Willow Tea Room.

IMÁGENES
4 y 5. Willow Tea Rooms (Salones de Te "Sauce"), 1901-1904, Glasgow. Frente al dinamismo y la sensualidad turbulenta del Modernismo organicista, Mackintosh aporta sosegada ortogonalidad, y en la preeminencia del blanco nos recuerda a Palladio. El espacio no ahoga, sino que parece expandirse. La ornamentación es siempre geométrica en respaldos, casetones y ventanas. La conjunción fuste-lámparas nos hace ver columnas. La segunda imagen corresponde la la Habitación de Lujo (Room of Luxe) dentro del mismo establecimiento. No se veían respaldos tan elevados desde el Luis XIV. 
6. Comedor en la casa de Mackintsoh, Glasgow, hacia 1905. La decoración floral produce leves destellos, como la seda del kimono; el aparador se inspira tanto en el mueble románico (amplias bisagras) y los respaldos se terminan con copetes a guisa de corolas florales sumamente estilizadas.  
5. Willow Tea Room.
7. Dormitorio blanco en Hill House, Helensburgh. La retícula de pequeños cuadrados constituye el motivo decorativo más asociado a Mackintosh. En este ejemplo lo encontramos en los pies de la cama, en el espejo del tocador, el copete de la silla, el batiente de la ventana. Sirve de Leitmotiv unificador del lenguaje estilístico. 
8. Biblioteca de la Escuela de Arte de Glasgow, hacia 1909. Además de estudiar en ella y conocer en ella a su futura esposa (Margaret MacDowell), Mackintosh recibió el encargo de reformarla y redecorarla.
9. Silla "Hill House" con respaldo de escalera, todavía comercializada. La estructura, que se estrecha en la parte trasera del asiento, procede de la caqueteuse francesa (véase el capítulo del Manierismo francés).  
10. Interior del restaurante Bokado en el Museo del Traje de Madrid, con sillas de respaldos altos, claramente inspiradas en Mackintosh.  


6. Comedor en casa de Mackintsoh.
7. Dormitorio, Hill House.



8. Glasgow Art School.
9. Silla, Mackintosh.










10. Bokado, Madrid.






































WRIGHT
Frank Lloyd Wright (1867-1959) ha sido uno de los más longevos y prolíficos diseñadores que podamos recordar. En una carerra que abarca setenta años practicó todos los estilos imaginables salvo el funcionalismo, cuya frialdad rechazaba, y se mantuvo a la moda hasta el último minuto. Coetáneo de Mackintosh y admirador del diseñador escocés, Wright fusiló varias de sus piezas y las distinguió con muy leves variaciones. Su pasión por la cultura japonesa fue imperiosa que después de la Primera Guerra Mundial emigró a Japón y y diseñó allí diversos edificios en el estilo vernáculo del país que hoy nos parecen más japoneses que todo lo japonés autóctono.
11. Wright.

En el tiempo que nos ocupa, anterior 1914, Wright diseñaba casas unifamiliares para las mejores familias de Chicago que se promocionaban como "Prairie Houses" (Casas de la Pradera). No es raro que presenten techumbres combadas imitando a las pagodas orientales. El interior se muestra ordenado, cálido, siempre luciendo la carne de la madera, y como cualquier otro diseñador europeo, incorpora vidrieras en las ventanas.  
A 

IMÁGENES
12. Sillones "Barril", Wright
11. Comedor. Ventanas y lámpara a juego con leves dibujos lineales semejantes a los de Mackintosh. La lámpara central es un cajón, como en Oriente. La alternancia blanco-madera puede considerarse de influencia nipona, pero en realidad procede de la decoracion doméstica tradicional.
12.  Estudio del propio diseñador en su casa, Chicago. Wright recibía a sus clientes en este espacio octogonal (es decir, divino) repleto de elementos estructurales y decorativos que refuerzan la impresión de racionalidad.
13. Sillones "Barril", lograda variante de la caqueteuse de Mackintosh. 
14 y 15. Casa Robie, Hyde Park, Chicago, 1908-1910. Salón distribuido con planteamiento basilical, el efecto acentuado por la bóveda dividida en tres largueros y la prolongación casi absidial de la habitación contigua. De Japón proviene el gusto por dejar amplios espacios entre los muebles, y de Mackintosh, el estilo de las sillas de elevadísimo respaldo y las vidrieras figurando con pulcra estilización motivos vegetales, en este caso espigas.   
13. Estudio de Wright en su casa.
16 y 17. Hotel Yamamura, cerca de Kobe, Japón, 1920. Los muebles no son de Wright, pero sí el planteamiento decorativo del salón, muy similar al de la casa Robie, y la fachada. 



14. Casa Robie, Wright.



 

15. Casa Robie, Wright.






16. Hotel Yamamura, Kobe.


17. Hotel Yamamura, Kobe.



























 










Geometrías estrictas y cuadrículas de recuerdo japonés.
Armario diseñado por Koloman Moser.  
Colección del Museo Leopold de Viena.
WIENER WERKSTÄTTE
Silla diseñada por Peter Behrens.
Estructura clásica. Travesaños pareados 

a juego con las aldabas del respaldo, es decir, 
decoración geométrica al estilo de Mackintosh.
















Peter Behrens, Otto Wagner, Josef Hoffmann y Koloman Moser se cuentan entre los diseñadores centroeuropeos que más admiraron la obra de Mackintosh. Los dos últimos pertenecieron a un grupo de artistas y diseñadores de vanguardia autodenominado Wiener Wersktätte (más o menos, "Manufactura de Viena") y su diseño se caracteriza por la decoración con motivos geométricos, particularmente pequeños cuadrados (tomados de Mackintsoh), rayas paralelas y bolas. Tanto la influencia del clasicismo en su obra, como las fechas, permiten englobar esta obra ya en la cultura material denominada Art Decó, su primera manifestación incluso. 
 Silla diseñada por Hoffmann para el Sanatorio Purkersdorf. 
El respaldo en forma de arco con pala central procede del 
estilo Reina Ana inglés y todavía se emplea 
a menudo en los asientos de comedor.



 Sillón diseñado por Koloman Moser 
para el Sanatorio Purkersdorf. 
Colección del Museo Leopold de Viena.