10. Manierismo en Italia y Europa


1. ¿Qué es lo manierista?
La escalera se derrama como el agua en un rompiente.  
Miguel Ángel: Biblioteca Laurenziana, Florencia, 1534.
1.1. Hacia 1525 Miguel Ángel inaugura un arte que rompe con la perfección formal y psicológica (entendidas ambas como armonía) del diseño renacentista, cuyo ideal era el equilibrio, y se concentra en la expresión de su espíritu paulatinamente atormentado. El mundo que rodea al genio está cambiando bruscamente: Lutero ha avergonzado al Vaticano con su Reforma y media Europa está dispuesta a rechazar la autoridad del papa. Profundamente religioso, el artista ve tambalearse las verdades sobre las que cimentaba el optimismo de su vida y su obra, su fe en el conocimiento racional y la iluminación divina. Todo se resquebraja: de pronto, el mundo vuelve a ser un misterio incomprensible y las certezas no tienen sentido. 
¿Qué ha de sucederles, en consecuencia, a los órdenes decorativos clásicos, que todo el mundo toma por leyes o verdades intocables del diseño? Miguel Ángel abandona los principios de equilibrio y precisión, a la búsqueda de un diseño eminentemente expresivo, sugestivo y caprichoso, lo que formalmente se traduce como estilización, estiramiento, hipertrofia o adelgazamiento de volúmenes, pero, sobre todo, disolución de identidades. ¿Cómo denominar a los ornamentos de su diseño, apenas parecidos a los originales grecolatinos de tan deformados? Si los adornos clásicos eran adonis de pura belleza, los de Miguel Ángel más bien parecen leprosos, monstruosidades.
Innominables molduras sugestivas de rostros adornan la última fantasía de Miguel Ángel: Porta Pia (Roma, 1560).
A
Detalle del célebre aguamanil de Adam Van Vianen, 1613,
ejemplo máximo del estilo auricular, suma y concatenación
de sugestiones orgánicas y monstruosas (Amsterdam, Rijksmuseum).

2.2. La disolución de la propia identidad que experimentan los europeos en el siglo XVI a causa del cisma religioso que los divide, la crisis espiritual de mayor calado en la historia de nuestro continente, encuentra proyección artística en dos manifestaciones del diseño manierista: (1: esquizofrenia) los elementos formales pueden actuar como funcionales, y viceversa, como si hubieran olvidado su identidad original; (2: monstruos) asistimos al advenimiento y culto del monstruo, es decir, nosotros mismos desde otro punto de vista.
A
Giulio Romano, Sala de los Gigantes: 
Palazzo Té (Mantua), hacia 1550.
2.3. Hedonismo: lujo, juego y humor. Puestos sobre el vacío de no saber quién se es y de no entender el mundo, ¿no sería lógico entregarse al disfrute de esta corta vida que se nos concede? Luego del comedimiento renacentista, llega la orgía manierista. Los adornos cubren las superficies, las tapizan alegremente como un nuevo arte bizantino. Abundan los disparates, las sorpresas, el sentido del humor llega al diseño.

2.4. Estilo manierista. Puede reconocerse el estilo manierista por medio de estos elementos en los distintos objetos que ahora enumeramos: 
a
Gruesas molduras en le techo de la Sala del Escrutinio,
diseño atribuido a Cristoforo Sorte, 1578.
Palacio Ducal de Venecia.
ARTES DEL DISEÑO      
Superficies     ni la tersura del estilo renacentista, ni el alto relieve del estilo barroco: relieve intermedio. Como importa más la impresión de abundancia decorativa que la individualidad de cada adorno, se puede hablar de cierta búsqueda de confusión ornamental.
-En fachadas, los adornos de los órdenes se amontonan y los frontones se quiebran y superponen. Muchos de estos adornos son de nuevo diseño.
-En paredes, se combinan todas las técnicas de revestimiento: pintura, estuco, madera.
-En muebles, los ornamentos dejan de ser pictóricos y arrugan las superficies con sus relieves.
La pared ya no es plana: estuco y adornos de talla 
escultórica en una puerta del Palacio Ducal de Venecia.
Ornamentos     Son particularmente característicos del estilo manierista el estípite, a menudo con la parte superior antropomorfa o zoomorfa (telamón o cariátide) y las molduras enmarcantes tipo cartuchos o cueros cuyos repliegues sugieren a menudo formas vivas monstruosas… Esta sugestión de seres vivos ha sido en ocasiones denominada estilo auricular porque el modelado cartilaginoso recuerda al de las orejas. 
a
Arcón decorado con cartuchos auriculares y estípites cariátides
motivos favoritos de Manierismo italiano que repetirán 
numerosos artistas europeos, sobre todo franceses,
La nómina de diseñadores italianos que ejercieron conmo interioristas es muy larga, pero recordaremos al menos a Giulio Romano (Palazzo Te, Mantua), Pirro Ligorio (Parco dei Monstri, o sea Parque de los Monstruos, Bomarzo), Bartolomeo Ammanati (patio interno o cortile del Palacio Pitti, Florencia), Giorgio Vasari (Palacio Uffizi, Florencia). 


Trapezóforos de estilo auricular, esencialmenrte monstruosos, adornan esta mesa del Palacio Davanzatti, Florencia.
ARTES DE LA FIGURACIÓN     Es menester hablar también del estilo de la figuración tanto para mejorar el conocimiento de este arte como porque esta suele completar los diseños interioristas. El naturalismo se mantiene en el claroscuro, pero se pierde en todo lo demás: frescos y cuadros muestran personajes muy gruesos (Miguel Ángel) o delgados (Parmigianino), en definitiva deformes, en ocasiones habitando espacios sumamente pintorescos, surrealistas incluso (Tintoretto), y agitados por luces inusualmente brillantes (El Greco).

2. Interiorismo eclesiástico 
Vignola: il Gesù, Roma.
La Reforma protestante forzó la convocatoria del interminable Concilio de Trento, cuyo objetivo original era el de conciliar las doctrinas cristianas de Europa. Ya en el siglo XV se había intentado, sin lograrlo, reunir las doctrinas cristianas romana y bizantina, separadas desde el siglo XI. Trento confirmó y selló el nuevo cisma: doctrinas irreconciliables separarán a luteranos de romanos, y en algunos países, caso de Francia e Inglaterra, soportarán cruentas guerras de religión. En España, Italia y América la iglesia romana operará por medio del terrorismo: la Inquisición.    
No obstante, las conclusiones de Trento representaron un gran paso en la historia de la iglesia romana, porque la obligaron a reformarse (Contrarreforma), y mejorar así la preparación de quienes trabajaban a su servicio. Entre otras cosas, se remodelaron los servicios religiosos y se pensó en construir templos que facilitaran la prédica a fin de retener tantos parroquianos como fuera posible.
Wolfgang Müller y Friedrich Sustrir: San Miguel, Munich.
La iglesia de congregación     Fruto también de la Contrarreforma fue la consolidación de la Compañía de Jesús, fundada por san Ignacio de Loyola y destinada a administrar la enseñanza de la religión y su difusión americana. Para reforzar el papel de la prédica, se planteó un templo de amplia nave central que supone una simplificación de la antigua basílica. Han desaparecido los espacios que distraían del salón central. No hay vestíbulo ni naves laterales, aunque sí capillas. La Historia del Arte denomina a esta tipología templaria "iglesia de congregación" o simplemente "iglesia jesuítica". La primera de ellas, es decir, el prototipo, lo diseñó Giacomo Varozzi da Vignola en 1568, se encuentra en Roma y es conocida como "il Gesú". La Compañía de Jesús difundió la nueva tipología por todos los territorios adscritos al catolicismo latino de Europa y América.  
La iglesia de congregación representa la principal tipología espacial eclesiástica en ciudades como Madrid 
y casi todas las capitales hispanoamericanas y brasileñas. En la foto, San Isidro de Madrid, 
diseño de Pedro Sánchez y Francisco Bautista.















3. Manierismo en Francia
Armario decorado por 
Hugo Sambin combinando 
todas las modalidades 
del relieve: alto y exento 
para los motivos arquitectónicos 
(cornisas, cariátides), 
medio para los nichos y 
bajo para los roleos y guirnaldas.

Cama bajo baldaquín de cuatro apoyos moldurados como
estípites, diseño de J. A. Du Cerceau.
Francia es el país que más se esforzó por adoptar el clasicismo puesto de moda en Italia. A principios de siglo el rey Francisco I "importó" tantos artistas italianos como pudo.
Tres de esos diseñadores (el nombre que más ha trascencido es el de Rosso Fiorentino) diseñaron la Galería de Francisco I en el Palacio de Fontainebleu, cumbre del interiorismo manierista… ¿francés o italiano? Yo creo que necesariamente italiano, aunque opere fuera de Italia. Por su parte, Leonardo da Vinci legaría el cuadro más famoso del planeta (La Gioconda) a la futura pinacoteca real, el Louvre.
Sillones caqueteuse
también llamados caquetoire.
Los diseñadores franceses que cultivaron el clasicismo manierista fueron Philibert de l'Orme (Palacio de Anet, 1552, París), el ebanista Hugo Sambin y los distintos miembros de la familia Du Cerceau (Jacques Androuet du Cerceau, Palacio de Sully, 1628, París; este diseñador también dibujaba muebles). 
En cuanto al mobiliario, en este siglo XVI encontramos una tipología mobiliaria exclusiva de Francia, el sillón caqueteuse.
La obra maestra del interiorismo manierista no se encuentra en Italia sino en Francia. 
Rosso Fiorentino y otros italianos crearon la Galería de Francisco I en el Palacio de Fontainebleau 
sumando técnicas, materiales y un repertorio decorativo rico y fantasioso: 
geométrico en el techo, cartuchos en los zócalos, estuco y fresco en las paredes.
Pilastras y hornacinas al gusto clásico en las paredes. 
 Baile en las bodas del Duque de Joyeuse, 1580 (Louvre).



Revestimiento de madera y cama de apoyos bulbosos: 
estilo elizabethan. Dormitorio de R. Foster (¿?)
















4. Manierismo en Inglaterra
En el siglo XVI, reinando Isabel I, penetra tímidamente el clasicismo y se mezcla con el gusto Tudor: palacios vagamente góticos, vagamente clásicos.
El capítulo más original corresponde al mueble: el estilo elizabethan. Utilizando la misma materia prima que el resto de los europeos, el nogal, madera que se presta bien a la decoración de talla, los ingleses elaboraban soportes interrumpidos por gruesos jarrones o bulbos que combinaban con adornos comunes al clasicismo (arcos, entablamentos, etc.). El mueble más característico de este estilo es la cama y en segundo lugar, el cupboard, sea, la credencia.
En interiorismo se caracterizaba en Inglaterra el empleo extensivo de paneles de madera aislantes del frío y la humedad.
Palacio de Bromley-Box. Paredes revestidas de madera 
y mesa de conspicuos apoyos en forman de jarrón.

Típica cama elizabethan con 
jarrones en las estructuras, 
dosel, y cabecero tallado con 
ornamentación arquitectónica 
(tallas planas, en este caso). 
Londres, Museo Victoria y Alberto
Detalle de la cama anterior.

Credencia o buffet.
















Monumental y caprichosa cama de cuatro apoyos de Paul Vredeman de Vries.
5. Manierismo nórdico
Muy activos los diseñadores nórdicos, especialistas en  ornamentaciones de complejidad indecible y raros monstruos. Hablamos de Cornelis Floris y los hermanos Hans y Paul Vredeman de Vries, de los Países Bajos, así como de Wendel Dietterlin, alemán. Sus grabados recorrieron Europa y América inspirando a diseñadores locales con inefables fantasías.
Hans Vredeman de Vries: cariátides (Caryatidum, libro de grabados).
Dibujo de Cornelis Floris.
Wendel Dietterlin: lavabo (Architectura, grabado 85).













Puerta con talla y marquetería atribuida a Bartolomé
Weisshaupt, según grabados de Vredeman de Vries.
 Habitaciones de Felipe II en el
Monasterio de San Lorenzo del Escorial.















Pocas pero magníficas decoraciones manieristas albergan algunos palacios del norte de Europa. Ilustramos dos ejemplos alemanes y otro danés.

Artesonado abrumador, con exagerada decoración, en el Palacio de Federico, Copenhague.


Salón de la Caza en el Palacio de Weikersheim.


Complejos grutescos vagamente inspirados en los de la Domus Aurea, combinados con manieristas cartuchos, arrebatan la atención del visitante de este museo de bustos romanos. Antiquarium en la Residenz, palacio real de Baviera (Munich).