27. Art decó aerodinámico (streamline moderne)



En 1927 Charles Lindberg atraviesa el Atlántico sin escalas. La navegación aérea y marítima (éste es el gran momento de los transatlánticos) y, con mayor razón, el automóvil, se convierten en objetos de culto por cuanto suponen la concreción de un sueño de progreso tecnológico colectivo. Se suele reservar el adjetivo “aerodinámico” o streamline (“línea fluida”) para calificar a aquellas carcasas de motores (coches, locomotoras, electrodomésticos) con forma de proyectil y ornamentación de estrías paralelas como anagrama de la velocidad. No obstante, puede reconocerse el estilo también en fachadas, interiores y muebles. El estilo aerodinámico o streamline pertenece sobre todo al diseño industrial norteamericano desarrollado entre 1935 y 1960.

NOTA. A pesar de que a menudo podamos encontrar en los textos el adjetivo streamline acompañado por el matiz moderne ("streamline moderne") en raras ocasiones  se trata de un estilo moderno, pues no asume la máxima fundamental del Racionalismo: el rechazo de la decoración aplicada (véase Cap. 28).  
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1. AERODINÁMICO EN DISEÑO INDUSTRIAL
A. Tren Zephyr.
“El factor desencadenante del estilo aerodinámico, verdadero estilo nacional estadounidense, lo fue la depresión económica de 1929. Todo empezó con los nuevos aviones de línea aerodinámica, las locomotoras y los automóviles. El Lockheed Orion de 1930 se diferenciaba con claridad de los pesados aviones de chapa ondulada, como el Dornier o el Junker. Los famosos trenes cimentaron el mito de la stream-line, particularmente el Zephir, un tren diesel de la Chicago, Burlington and Quincy Railroad, y los automóviles como el Airflow de Chrysler o el famoso Cord 810 de la Auburn Automobile Corporation, un elegante modelo sin la habitual figura del radiador. Esa forma aerodinámica fue traspasada a los enseres domésticos y al instrumental de oficina” (Sembach y otros, Diseño del mueble en el siglo XX, Taschen.)


B. Loewy ante uno de sus diseños.


C. Chrysler Airflow.


D. Sixten Sason, Saab 92, 1947.

E. Teague, Kodak Bantam, 1936.



 
















F. Coates, Radio AD65, 1934.
D. Plancha de Henry Dreyfuss.
Raymond Loewy fue el diseñador que logró materializar un estilo capaz de comunicar esta fascinación por la tecnología de la velocidad, pero habría que recordar también a los carroceros Harley Earl, alma creativa de General Motors, y Sixten Sason (fig. D), así como a Henry Dreyfuss (fig. D), Walter Dorwin Teague (fig. E), capaz de volver aerodinámica una cámara de fotos, y Well Coates (fig. F). 
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Essex House, Miami, diseño de Henry Hohauser, 1935
Mástil, ojos de buey, viseras sobre las ventanas,
 colores pastel y proa: ¿un barco o una casa?
 Conexión clásica: pórtico de columnas.

2. ARQUITECTURA E INTERIORISMO AERODINÁMICOS
También la arquitectura aerodinámica se conoce en los países anglosajones como streamline. Las líneas paralelas se emplean como grafismos de velocidad y la presencia de mástiles, barandillas metálicas y ojos de buey confieren a estos edificios un vago aspecto de yates de lujo. En los interiores, molduras resbaladizas confieren dinamismo a los pasillos. La pervivencia de columnas y la estricta simetría emparentan el aerodinámico con el clasicismo art decó. Este es el estilo emblemático de Miami impulsado por los arquitectos Henry Hohauser y Lawrence Murray Dixon y allí denominado tropical deco, pero también el de los  edificios madrileños Carrión (Luis Feduchi, Vicente Eced) y Pachá (Luis Gutiérrez Soto). Lejos de perecer, el streamline ha sido recuperado por el interiorista Marc Newson en la década 2000-2010 (véase Cap. 35). 


Piscina del hotel Tides, Miami, diseño de F. Murray Dixon, 1940
Podría tratarse de la piscina de un transatlántico


Transatlántico Queen Mary. La decoración aerodinámica  fluye en el techo y los antepechos, orlados de metal, como impulsada por el hemiciclo de la barra del bar, mientras los sillones interpretan antiguos muebles napoleónicos. En el comodor, sin embargo, se olvidan las prisas del aerodinámico por el confort elegante del neoclásico con sillas Adam.

Transatlántico New Queen Mary. La decoración aerodinámica  
fluye en el techo y los antepechos, orlados de metal,
 como impulsada por el hemiciclo de la barra del bar.

Transatlántico Queen Mary. En el comodor, sin embargo,
 se olvidan las prisas del aerodinámico por el 
confort elegante del neoclásico con sillas Adam.


Piscina de la película Palmy Days


Carrito "Carrión".
Vicente Eced y Luis Feduchi, bar del edificio Carrión de Madrid 
y carrito de bebidas inspirado en la proa del edificio.
  



















Colección de Donald Deskey.
3. MUEBLE AERODINÁMICO
Acabamos de ver que los interiores de estilo aerodinámico se amueblan con sillones neoclásicos. Es difícil mencionar muebles de un estilo aerodinámico tan genuino como el carrito de la figura 8, aunque algunos diseñadores trataron de imaginar cómodas y mesitas de perfiles curvos que entonaran con la fluidez de los revestimientos (fig. 9).