15. Interiorismo eclesiástico en España (1700-1800)




1. Eclesiástico
Después de una larga Guerra de Sucesión (1700-1714) el gobierno español muda de dinastía. Los Borbones del siglo XVIII (Felipe V, Fernado VI, Carlos III, Carlos IV) reabren las puertas a Europa. La Iglesia nacional continuará decorando profusamente los interiores y los portales de las iglesias, ajena a las modas europeas; por el contrario, en los edificios dependientes de la corte penetrará, bien que con una centuria de retraso, el barroco. 

San Miguel, Madrid.

A
Iglesias a la italiana     Así se construyen en Madrid las primeras iglesias a lo Bernini, las fachadas curvas, la proyección espacial dinámica, el revestimiento de elegantes mármoles de colores. La iglesia pontificial de San Miguel es obra de un italiano, Giacomo Bonavia, pero no la iglesia de San Marcos, obra del inteligentísimo Ventura Rodríguez, arquitecto que aunque nunca traspuso los Pirineos sabía diseñar a la moda.
San Marcos, Madrid.


San Marcos, Madrid.










Transparentes y camarines     Son creaciones híbridas, suma de arquitectura, decoración, escultura y pintura, algunas de las obras barrocas más apabullantes del panorama español, continuadoras del espíritu berninesco de suscitar en el peregrino emociones y asombro a partes iguales.
Transparente de la catedral de Toledo.


Señalaremos al menos el Transparente de la catedral de Toledo (Narciso Tomé, 1721-1732), iluminado por una linterna operada en la girola de la basílica gótica. Esta luz difumina las variaciones de textura y contribuye a la fusión plástica de las distintas técnicas empleadas en su ejecución. Aunque la ilustramos, debemos recomendar una pronta visita.
Insólito por demás el camarín de la Virgen del Rosario en la Iglesia de los Dominicos de Granada (José de Bada, 1727-1797), donde la decoración parece licuarse o fundirse como láminas de queso.
A Francisco Hurtado de Izquierdo se le atribuyen el sagrario de la Cartuja de Granada (1702-1720) y el de la iglesia del monasterio de El Paular en Madrid (desde 1718).
Son famosos también los camarines cordobeses debidos a Leonardo Antonio de Castro (iglesia de San Mateo, Lucena, 1740-1772) y Teodosio Sánchez de Rueda (iglesia de Priego, 1784).
Detalle del camarín de la Virgen del Rosario, Granada.





Camarín de San Mateo, Lucena.