EL ÚLTIMO HISTORICISMO Cuando el historicismo agotó todas las variantes estilísticas del clasicismo y del medievalismo, volvió su mirada a la Antigüedad pre-clásica para toparse con los grandes imperios de Mesopotamia, Egipto y América precolombina.
El primer arte de la historia, arcaico, etnográfico e incluso neolítico, se pone de moda a principios del siglo XX para incrementarse en las décadas siguientes. La arqueología contribuye a esta moda alimentando la imaginación de diseñadores y diletantes con sus descubrimientos: Creta minoica, Ur, Hattusa, Machu Picchu, la Dama de Eleche y la tumba de Tutankamon vuelven a la luz durante el primer cuarto de siglo. Picasso pinta máscaras semejantes a las aborígenes africanas en su investigación cubista, los arquitectos levantan rascacielos como pirámides, Joan Miró redescubre el esquematismo neolítico, los ascensores del edificio Chrysler se decoran con motivos florales egipcios y cretenses...
MOTIVOS DECORATIVOS Arcaico y geométrico son términos sinónimos para la historia del arte porque todas las civilizaciones arcaicas coinciden en decorar con motivos geométricos y con motivos figurativos geometrizados. Por ejemplo, la fachada del edificio Chrysler está recorrida por series geométricas de paralelas verticales (como triglifos), series de círculos concéntricos, series de chevrones y zigzag.
ÓRDENES DECORATIVOS Arcaísmo y clasicismo pueden confundise cuando encontramos pórticos de columnas y pilastras, pero hemos de recordar que éstas fueron inventadas por una civilización arcaica, la egipcia, al menos dos mil años antes de que se inventaran los órdenes clásicos. Y, si ocasionalmente se cuelan motivos de los órdenes dórico y jónico, recordaremos aquí que su integración en a decoración clásica es puramente convencional, dado que fueron inventados mucho antes que el arte clásico (véase capítulo 10). Dicho más claro, los órdenes etrusco, dórico y jónico solo contienen piezas geométricas porque son diseño arcaico; solo el corintio decora con acantos de estilo figurativo naturalista (=clásico)
Ruhlmann, Dunand, Rateau, Printz La nómina de diseñadores interioristas y mueblistas francesa es la má importante en este estilo neoarcaico que se consagró precisamente en París, año 1925, en la Exposición Internaciional de Artes Decorativas. Allí triunfó Jacques-Émile Ruhlmann con una arquitectura efímera que representaba la casa de un coleccionista de arte con aspecto externo de pirámide blanca y un suntuoso interior de muebles sólidos, muy geométricos. Ruhlmann representa la alta ebanistería, cn muebles en los que se trabajaba durante meses, como un vestido de alta costura. Las maderas de sus muebles, siempre exóticas (ébano de Macassar, amboyna) y materiales lujosos infrecuentes (carey, galuchet) elevan los precios y exclusividad.
Recordamos también a Jean Dunand, realizador de exquisitos biombos lacados, una vena japonista dentro del Art Dèco, asñi como al originalísimo diseñador Eugène Printz, de muebles inconfindibles. Armand-Albert Rateau diseñó un apartamento para Madame Lanvin de eextraordinaria originalidad.
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Apartamento de Mme. Lanvin, 1922, bañera. La gran modista disfrutaba de un lujo exquisto gracias al diseño de Armand Albert Rateau. Hoy visitable en el Louvre, Les Arts Dècoratis. |
Edificio Chyrler, por William van Alen, vestíbulo. Extraño y geométrico espacio de inmensas vetas y pilares octogonales. Ancestral como un templo |
Salón de África, Palacio de la Puerta Dorada, París. Muebles de Ruhlmann (la mesa parece el altar de un antiguo culto) y frescos de Louis Bouquet (1931) |
Salón Art Déco, conservado en Nueva York, Museo de Broklyn |
Tocador, Ruhlmann |
"Fortisimo", biombo lacado, por Jean Dunand, N.Y.; Metropolitan |
Sillón de madera lacada y vellón de cabra, por Jean Dunand, N.Y.; Metropolitan |
Cómoda muy fantasiosa, cercana al surrealismo, diseñada por Eugène Printz y lacada por Jean Dunand |
Cómodas, diseño de Marcel Coard. Forrada de galuchet (piel de tiburón) |
Cómoda diseñada por John Goulden y lacada por Jean Dunand, 1922 |
Cómodas
de producción inglesa, estilo siempre más austero que el francés y del que se derivan la mayoría de los muebles clásicos de las tiendas de muebles económicos. Gordon Russell, hacia 1964 |
TOTALITARISMOS Casi toda la arquitectura institucional de Entreguerras, privada o pública, se ajusta al arcaísmo Art Decó. Por ejemplo, este es el estilo de los Nuevos Ministerios de Madrid (Secundino Zuazo) o de la mayoría de facultades de la Universidad Complutense en la misma ciudad. Pero también el estilo de los países sometidos a tiranos totalitarios.
Sala de reuniones de la Cancillería de Berlín durante el III Imperio
Los regímenes totalitarios (la URSS con Stalin, Alemania con Hitler, Italia con Mussolini, España con Franco, Portugal con Salazar) purgaron la cultura material progresistan de sus respectivos países. Abominaban del Movimiento Moderno y consideraban el Art Déco mucho más apropiado para impresionar al pueblo.
Sala de reuniones de la Cancillería de Berlín durante el III Imperio |
Los regímenes totalitarios (la URSS con Stalin, Alemania con Hitler, Italia con Mussolini, España con Franco, Portugal con Salazar) purgaron la cultura material progresistan de sus respectivos países. Abominaban del Movimiento Moderno y consideraban el Art Déco mucho más apropiado para impresionar al pueblo.
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El clima de intolerancia respecto del arte moderno propició la emigración de numerosos artistas a países democráticos y principalmente a Estados Unidos, potencia que, terminada la Segunda Guerra Mundial, destacará sobre cualquier otra no sólo en lo económico sino también en lo cultural. Los países que como España y Portugal sufrieron la dictadura hasta muy avanzado el siglo XX, perdieron en consecuencia el tren de la innovación artística.
A menudo se lee que el Art Déco de los regímenes dictatoriales se caracteriza por su severidad, pero, en realidad, su gusto decorativo, geométrico, frío y rígido, equivale plenamente al Art Déco de los países democráticos.
Después de la Segunda Guerra Mundial, todos los democráticos rechazarán el Art Déco arcaizante al asociarlo a un tiempo de la historia que todos querrán olvidar. De hecho, la cultura Art Decó no ha ingresado en los libros de historia del arte hasta casi el siglo XXI.
Metro de Moscú |
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