27. Movimiento Moderno. Introducción

Con el término Movimiento Moderno (sinónimo: Racionalismo) se conoce la cultura del siglo XX que, obstinada en superar la continuidad histórica de los estilos artísticos, reinventó las disciplinas, las puso literalmente panza arriba y, trabajando a contrapelo, extrajo de cada una de ellas su contrario. Se trata, sin duda alguna, de la revolución artística más sobresaliente de la Historia.Veamos cómo se traduce esta afirmación en las distintas disciplinas y después ampliaremos su respercusión en las específicas del diseño.

1. Las artes plásticas, ocupadas desde tiempo inemorial en la recreación figurativa, acceden ahora a la abstracción. Primero, a la abstracción geométrica sesudamente justificada desde teorías de la percepción visual (Kandinsky); después, a la abstracción informal o informalismo, donde la forma resulta de nuevos procedimientos de proyección pictórica sobre la superficie como el dripping (goteo). Así Pollock, el más célebre de los informalistas, supera no sólo la figuración sino que reinventa el oficio de pintar con técnicas inusitadas.

2. En artes del diseño la renovación acontece por el abandono de la decoración aplicada, la cual caracteriza a todo objeto anterior a 1900. Arquitectura, interiorismo, muebles, ropa... todo el diseño racionalista finaliza el proyecto en la ideación de la estructura. El arquitecto moderno no aprende de Garnier, sino de los ingenieros, como la modista moderna aprende del sastre de caballeros y el diseñador de muebles incluso de los diseñadores industriales.

3. En música, algunos creadores alemanes como Schönberg rechazan la sensualidad de la música secular, la sujeción diatónica y tonal. Este es el apartado del Movimiento Moderno de repercusión más minoritaria, pues exige paciencia y estudio al oído musical desacostumbrado a las escalas cromáticas y la atonalidad que, en una primera experiencia, apenas se distinguen del ruido.


EL MOVIMIENTO MODERNO EN DISEÑO
Si antiguamente el diseñador supeditaba la belleza del objeto a su decoración -al menos, en buena medida-, ahora deberá alcanzarla manipulando la estructura. Más aún, para los estructuralistas puros (los llamados “diseñadores funcionalistas”), la belleza deja de ser una finalidad de la creación, y afirman, como Platón, que un objeto útil es bello por añadidura. Detrás de este ideal estético subyace un ideal socialista de producir objetos bien diseñados a precios asequibles para la masa creciente de ciudadanos con economías ajustadas.
A menudo, en vez de Movimiento Moderno, los libros de arte emplean la expresión “Racionalismo”. Con esta voz se refieren al empleo de la geometría como base de todo el diseño, por lo que la geometría tiene de reducción intelectual de la diversidad natural a unas pocas figuras elementales. Esta reducción se vuelve necesaria cuando, con objeto de reducir costes, se pretende la elaboración en serie dentro de una fábrica.
El Movimiento Moderno nace en el período de Entreguerras y triunfa después de la Segunda Guerra Mundial. En efecto, después de 1945 su éxito fue tan inmenso y caló hasta tal punto en el pensamiento de artistas e intelectuales que a través de él se llegó a formular la oposición “antiguo-moderno”. En adelante, un objeto será calificado de antiguo si exhibe decoración aplicada (es decir, decorativista) o de moderno si carece de ella y exhibe desnuda su estructura o construcción (estructuralista). Oposición que en nuestros días debemos comprender como un mero binomio de especulación intelectual sin connotaciones valorativas. (Nótese que en el habla común acostumbramos emplear el adjetivo “antiguo” con sentido peyorativo y el adjetivo “moderno” con propósito laudatorio, hecho que por sí sólo ya explica sobradamente el éxito alcanzado por el Movimiento Moderno.)
Por último, una advertencia idiomática. En inglés se habla indistintamente de Modern Movement y de Modernism; la segunda voz nunca debe ser traducida al castellano como “Modernismo”.

FASES DEL MOVIMIENTO MODERNO
1. Fase Proto-racionalista, hasta la Primera Guerra Mundial. En esta fase el Racionalismo no logra destacar como cultura de Occidente. No obstante, los historiadores hallamos indicios de que algo está cambiando, de que está naciendo esa nueva criatura artística. Por ejemplo, los muebles netamente estructurales de Michael Thonet, elaborados exclusivamente con varillas curvadas; los trajes de punto de jersey para mujeres, sin ornato, de una visionaria y jovencísima Chanel, etc.
2. Fase Canónica, período de Entreguerras. Es el tiempo de los creadores que idean y materializan las bases del Movimiento Moderno por medio de la geometría y la abstracción, y la fundamentan con manifiestos, conferencias y libros: Gropius, Breuer, Le Corbusier, Mies van der Rohe, Terragni, etc. En artes plásticas aparece la pintura abstracta geométrica (Kandinsky, Malevitch). Todavía en esta fase se trata de una cultura tangente o menor desde el punto de vista de la producción, dominada ésta por la cultura Art Decó.        
En diseño se distinguen cuatro estilos modernos, más compatibles que excluyentes: el estilo funcionalista, el estilo orgánico, el estilo expresionista o constructivista y el estilo neoplástico.
3. Fase Internacional, después de la Segunda Guerra Mundial y con éxito indiscutible y hegemónico por lo menos hasta 1973. Los diseñadores modernos son tan abundantes que pueden estudiarse a través de agrupaciones regionales: los escandinavos, los italianos, los estadounidenses, etc.  Las artes plásticas alcanzan la máxima libertad a través de la abstracción informalista.
4. Fase Tecnológica, también llamada High-Tech, iniciada hacia 1975 y todavía vigente, desembocadura estética de la fascinación estructural y tecnológica.
5. Fase Minimalista, comenzada hacia 1980 y de moda en la década siguiente. Estilo derivado del neoplástico, de un formalismo rígido, hoy fosilizado en el diseño de cocinas.